viernes, 1 de octubre de 2010

Jabón de Avena


Con harina de avena, la cual sirve para exfoliar suavemente, por lo que es especialmente apto para pieles sensibles. Enriquecido con aceite de aguacate, para nutrir, y de jojoba, para regular la grasa de la piel. Tiene también aceite infusionado de caléndula (cicatrizante, antiinflamatorio... para más info, mirad la entra de "jabón de onagra y caléndula").
El aceite esencial de cedro le añade propiedades calmantes, astringentes y antisépticas, además de ser tónico y estimulante. El jazmín (justo como dice en la anterior entrada) tiene efectos sobre las emociones.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, caléndula, aguacate y jojoba. Harina de avena. Aceites esenciales de cedro y de jazmín.

Jabón de Karité y Jazmín


Este jabón lleva mayor porcentaje de manteca de karité que el resto. Se caracteriza por ser un buen antioxidante, hidratante y antiestrías. Mejora la elasticidad de la piel y elimina las rojeces y escamaciones al tener alto contenido en vitamina F.
El jazmín actúa principalmente a nivel emocional. Es sedante, antidepresivo y también afrodisíaco.


Ingredientes: Aceites de oliva, coco y ricino, manteca de karité. Colorante mineral y fragancia de jazmín.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Ese fango del suelo: Las arcillas

Ya comenté que las arcillas eran desinfectantes... y ya sabía yo que aparte de cataplasmas y mascarillas para problemillas de piel, se podían tomar (por dentro, o sea, beberlas) para varios otros problemas. Es increible para todo lo que sirven. Echadle un ojo http://www.trucosnaturales.com/las-propiedades-medicinales-de-las-arcillas

Pero lo que no había caído es que también entonces serviría para enjuagues. Como dice en aquella página, la arcilla blanca tiene esa utilidad.

Bueno, sólo era eso!

Jabón Campestre



Lo llamo así porque lleva esencias de menta y de citronella. La citronella ahuyenta los mosquitos, por lo que puede ser una buena idea llevártela de acampada!

De los que hago, este es el único que lleva aceite de semilla de uva (no conocía todas las propiedades que tiene), lo usaré más a partir de ahora. Este aceite, al igual que el aceite de ricino es un gran antioxidante (gran cantidad de ácidos grasos y con vitaminas C y E). Indicado para pieles con acné o celulitis (para eso, además, las esencias que lleva este jabón van de lujo). También las propiedades de esta pastilla la hacen idónea para el afeitado o después del mismo, para esto la arcilla blanca es una aliada, limpiando impurezas y desinfectando. O si quieres algo que te refresque por las mañanas, la menta y la citronella te darán lus buenos días!

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y semilla de uva. Arcilla blanca. Aceites esenciales de menta y citronella.


Os dejo la receta:

- Aceite de oliva 258 gr.
- Aceite de coco 46 gr.
- Aceite de semilla de uva 16 gr.
- Aceite de ricino 10 gr.
- Sal 5 gr.
- Arcilla blanca 12 gr.
- Sosa 43 gr.
- Agua destilada 111 gr.
- Esencias 20 gr.

Esto da para medio kilo.
Para mejorarlo un poco más, podéis poner infusión de menta, o de menta y romero, o menta, tomillo y romero... o lo que queráis en lugar del agua (va explicado en la entrada "briconsejos" cómo poner infusiones en los jabones)

¡Disfrutadlo!

Más pasteles


Hice estos hace unos días, intentando hacerlos un pelín diferentes del primero. Sigo aprovechando trozos de jabón de chocolate y fresa para hacer las virutas, eso no cambia! Intentando también que saliera el "efecto manga pastelera" jajaja. Tienen esencia de canela mmmm jajaja.

Los ingredientes son sencillos, para compensar el ratazo que lleva hacerlo.
Ahí están.

Ingredientes: Aceites de oliva y de coco. Colorantes: mineral rosa, cacao. Aceite esencial de canela.

Jabón de Arcilla Roja con Aguacate y Rosa Mosqueta


La arcilla roja tiene propiedades parecidas a la arcilla verde. Su color rojizo se debe a un mayor contenido de hierro y aluminio, lo que le otorga propiedades astringentes, sin llegar al nivel de la arcilla verde, por lo que es buen exfoliante para pieles normales o secas. No deja de ser indicado para pieles con tendencia acnéica, pues purifica los poros y los desinfecta.
La arcilla roja sobre todo se caracteriza por el efecto movilizador, lo que la hace indicada para problemas circulatorios (varices, celulitis...). Le he puesto aceites esenciales de limón, ciprés y romero, los cuales activan los sistemas circulatorios sanguíneo y linfático. Son también aromas muy refrescantes.
El aceite de rosa mosqueta, como he indicado en otra entrada, participa en la eliminación de las manchas de la piel y de las marcas de heridas, gran regenerador, antiarrugas y antiestrías. El aceite de aguacate es muy nutritivo, regenerante e hidratante, y favorece la penetración de cualquier principio activo.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, aguacate y rosa mosqueta. Arcilla roja y aceites esenciales de ciprés, romero y limón.

Jabón de Onagra y Caléndula


La onagra es conocida por sus muchas propiedades, como la regulación de la menstruación. En este caso, al ser de uso externo, sirve como tratamiento de eccemas, especialmente el eccema atópico. También actúa dismuyendo las espinillas, los granos y las inflamaciones en general. Esto es porque diluye la acumulación de grasas en los poros de la piel. Contiene omega-6 que retiene la humedad de la piel para mantenerla hidratada. El aceite de caléndula por su parte, es desinflamatorio, cicatrizante, de lo mejor para cualquier tipo de quemaduras, influye también en la desaparición de verrugas, promueve la circulación cutánea... Como la onagra, se utiliza para pieles resecas, agrietadas y escamadas.
Le he puesto aceite esencial de cedro como regulador del sebo, por lo que sirve para todo tipo de piel, tanto grasa como seca.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, onagra, almendras y aceite esencial de cedro. Con semillas de amapola y virutas de jabón de chocolate y fresa por encima.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Marchando un viaje!

A quien pueda interesar...
Estaba arreglando esto por puro aburrimiento, pero acabo de caer en que no voy a tener tanto tiempo de ahora en adelante, así que qué mejor que dejarlo bien arreglado por lo que pueda pasar.
Voy a prescindir, casi voluntariamente (jajaja), de internet por un tiempo, como en la época en la que sólo podías conectarte en casa de alguien o en algun ciber, qué tiempos! Me vendrá bien para centrarme en otras cosas que he dejado más apartadas pero que me rondan por la cabeza y creo (no, seguro) me van a ir bastante bien.

¡¡Me voy al Norte!! Sí!! Adiós al Sur! 13 años han sido suficientes, ahora toca otro punto cardinal! Otro acento, otro clima, otras plantas y animales... Adios a la familia por otra temporada (otra vez, hacía falta), a las largas distincias que me tienen harta, al andalú way of life (ahora que casi el flamenco me empezaba a gustar... casi), a un río asquerosamente contaminado (por otro que veremos cómo está), a.... ups sí! a los dichosos olivos!! y su dichoso poleeeennnn. Y ojalá me pudiera despedir de otras cosas pero me temo que eso.... nos lo vamos a encontrar por cualquier rincón. No lo voy a mencionar pero seguro que cada une, en su historia personal, se habrá imaginado lo suyo jajaja. Pensad en ello, posiblemente sea algo a lo que vosotres mismes tengáis aversión.


Así que Adiós y.... Hola!

















Se me olvidaba... Esto también significa un pequeño parón en el jaboneo. Una penaa!! pero me estoy dando el lujo de ponerme a hacer ahora todo lo que tenía en mente: alguna tarta, jabón de onagra, de arcilla roja... y algún otro más que se me ha ido acabando. Así que a la vuelta por diciembre ya estarán más que curados y dispuestos. Y mientras, me he propuesto darle el empujón a las cremas, que la cera ya está gritando "úsame, úsame!" jajaja. Y problema resuelto, quería llevarme el lote de esencias, aceites y demás para allá pero como me vean llegar con 5 maletas, será o las maletas o yo. Así que un paquetito de cera, algún aceite y listos!

Ahora sí, agur!

viernes, 24 de septiembre de 2010

Unos briconsejos a la hora de hacer jabón

Voy a ir haciendo una lista con algunos consejos o detalles tontos pero importantes para que no se pifie por una bobada el experimento. Por ejemplo, estos son los que se me ocurren ahora:

- Antes de empezar, haz un repaso de todo lo que vas a hacer, lo que vas a necesitar, y mantenlo todo cerca, puede que en un mal momento te acuerdes de algo importante. Si vas a necesitar varios ingredientes o herramientas, piensa cuáles y en qué momento vas a utilizarlos, o incluso colócalos por orden según los vayas necesitando.

- Que una o más veces te haya salido bien, no significa que a la próxima puedas hacerlo a la pata coja! No te confies y piensa bien lo que tienes que hacer.

- Sobre la sal: creo que lo mejor a la hora de echarla es habiéndola diluido antes en un poco de agua (menos de medio vaso, aunque depende más que nada de la cantidad de jabón que hagas y por ende de la sal que necesite), si va a ser mucha agua (quizá como más de 20 o 30 mL. asegúrate de descontarla del agua inicial (la que mezclas con la sosa), o sea, si ese agua inicial es de 500 mL y tú vas a diluir la sal en 50 mL, vierte 450 mL de ese agua inicial. Ya disuelta en el agua, la viertes cuando se haya llegado a la saponificación, en el momento de traza, y sigue removiendo para mezclarlo todo bien. Todo esto es para que la sal quede bien disuelta en el jabón y no nos arriesguemos a que no de tiempo de haberle diluido si la echamos tal cual (sobre todo si lo haces removiendo manualmente, que suele quedarse en el fondo. La sal en el jabón sirve para neutralizarlo (que no llegar a pH 7, si no rebajar el pH) y para endurecerlo también. Se suele echar un 1% del peso de los aceites, por ejemplo, si son 1000 gramos de aceite de oliva, serían 10 gramos de sal.

- Aún si has calculado cuántos moldes te hacen falta, cuenta con alguno más por si te sobra, para aprovecharlo.

- Deja enfriar la lejía (el agua con la sosa) unos minutos antes de empezar. ¡No lo hagas del tirón! Suele tardar entre 20 min y media hora.

- Si quieres hacer el jabón con alguna infusión, el truco está en sustituir esa infusión por el agua. Pero OJO! Tiene que estar congelada. La forma de hacerlo es así: sabiendo la cantidad de agua para la cantidad de jabón que quieres hacer, mídela y esa será el agua con que hagas la infusión. Una vez hecha (tápala para que no se evapore y varíe mucho la cantidad de agua), viértela en cubiteras o en cualquier molde que luego sea sencillo de desmoldar (preferible las cubiteras o moldes pequeños). Congélalo. Cuando te dispongas a trabajar, sácalo del congelador y échalo a dónde vayas a hacer el jabón. Mide la sosa y vé echándola despacio sobre el hielo-infusión y removiendo mientras se deshace. Verás como se deshace rápido pues la reacción produce mucho calor. Esa es la idea y la forma de hacerlo, no tiene sentido hacerlo sin haberlo congelado antes porque la sosa quemará la infusión y no quedarán las propiedades, que es lo que queremos. Si tu idea es echar un poco de infusión al final, en la traza, para que coja propiedades o aroma, siento decir que no funciona! O al menos nada comparado con la forma ya explicada. El aroma de las infusiones es muy débil como para aromatizar el jabón.

- Si quieres añadir algún ingrediente más como avena, arcillas, aceites esenciales, cacao en polvo, etc, el momento de hacerlo es en la traza, removiendo después para remezclarlo todo otra vez.

- A veces, a la hora de estar haciendo el jabón, le da por llegar a la traza y endurecerse como una piedra (o casi) de un momento a otro. Eso le puede pasar hasta al más experimentado. Las causas pueden ser (suelen ser) una esencia de origen artificial o una fragancia (mayormente estos) que le hayas echado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Jabones de Aloe Vera



Poniendo Aloe Vera en sustitución del agua, se le aporta al jabón sus muchas propiedades, notando los resultados al momento. Apto para todo tipo de piel: con acné, grasa, seca, eccemas, psoriasis, ... Además, son bastante cremosos, por lo que van muy bien para el afeitado.
Cambiando algunos aceites he hecho 3 tipos:
- Pieles secas o normales: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y rosa mosqueta; Vitamina E. Aceites esenciales de clavo y romero. Con estos ingredientes, más el aloe, es indicado para pieles con problemas como psoriasis, eccemas, quemaduras, estrías y manchas. Gran cicatrizante y desinflamatorio, además de hidratante. Las esencias, como el clavo, le aporta poder calorífico, por lo que es bueno para dolores musculares; el romero lo hace un buen estimulante circulatorio.

Actualizado!: He cambiado algunos ingredientes intentando mejorar la receta. He sustituido el aceite de ricino por el de onagra, el cual es especial para este tipo de pieles .



- Pieles mixtas o normales: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y almendras dulces; Vitamina E. Aceites esenciales de cedro, romero y árbol de té. Esta última esencia, le aporta acción antivírica, antifungica y bactericida, además de cicatrizante. El cedro regula el sebo, por lo que es indicado para pieles mixtas.



- Pieles grasas con acné: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y almendras dulces. Vitamina E. Arcilla verde. Aceite esencial de árbol de té y limón. Es incluso más efectivo que el jabón de arcilla verde, pues el aloe le aporta un gran efecto cicatrizante, astringente y da suavidad a la piel.

Actualizado!: He cambiado algunos aceites intentando mejorar la receta, he cambiado la caléndula por un poco de rosa mosqueta, que ayuda a eliminar las marcas, y le he añadido jojoba, para regular bien la grasa de la piel y ayudar a disolver el sebo de los poros.

Jabón de Arcilla Verde


La arcilla verde es la arcilla con más poder adsorvente de la grasa. Por ello es de los mejores jabones para pieles muy grasas y con tendencia acnéica. Es recomendable usarlo de 2 a 3 veces por semana.
La arcilla, además de eliminar el exceso de grasa, limpia los poros y los desinfecta. Además este jabón tiene aceite esencial de árbol de té, uno de los mejores bactericidas, fungicidas, antivírico (frena la propagación de verrugas) y desinfectante.

Ingredientes: Aceites de oliva, ricino y caléndula. Arcilla verde; aceites esenciales de árbol de té y limón.

Jabón de Lavanda


La lavanda es un remedio eficaz para calmar los nervios y en caso de ansiedad, irritabilidad, insomnio, taquicardia y migrañas.
De acción calmante, antiséptica y cicatrizante, en uso tópico se aplica en baños y compresas para tratar dolores reumáticos, infecciones cutáneas, heridas, picaduras de insectos (además de ahuyentarlos), etc. No recomendado para personas con piel sensible.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, soja y rosa mosqueta. Infusión de flores de lavanda y aceite esencial del mismo. Colorante mineral.

Para pieles secas y normales.

Pasteles... de jabón



Ingredientes: Aceites de oliva y de coco.
Colorantes: mineral rosa y cacao. Con aromas de chocolate y vainilla.

Jabón para pieles sensibles


Este jabón está hecho sin ningún tipo de esencia o aroma. Las esencias no están recomendadas para pieles demasiado sensibles (bebés, niñxs, embarazadas, ancianxs, alérgias en la piel). El aceite de almendras es indicado para estos casos. También tiene un sobreengrasado alto, para mantener mejor la hidratación. Por todo esto está pensado para bebés y niños pequeños.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco y almendras dulces, manteca de cacao.

Trocando!


A veces se intercambia de lo mismo, para tener variedad; otras se intercambian cosas distintas, para tener lo que te falta... a esto se le podría llamar trueque de habilidades? Bueno, el caso es que, aún estando en ciudades distintas, nos las hemos arreglado para este trueque: a cambio de algunas piezas de jabón estas son las fotos (las que he ido colgando) que me ha hecho Laura de ellos.

Bálsamo labial (sin cera de abejas)


De los mejores ingredientes para usar en los labios, tenemos el aceite de ricino y la manteca de cacao. La manteca, al ser sólida a temperatura ambiente (necesita sólo un poco más de calor para fundirse), mantiene el bálsamo en estado sólido, aunque con el calor del verano de esta parte del mundo, no lo consigue! Así que le he puesto también un poco de cera de jojoba.
También sirve para aplicar por ejemplo, ahora con el frío, en la nariz cuando se irrita en los resfriados, o en rozaduras y zonas ásperas.

Hay de dos sabores-aromas: de bayas y de avellanas tostadas. Y también, dos colores: rosa purpurina y... sin colorante! con el color natural que le da la manteca.

Los envases son dos: botecito de plástico de 6 grs. (en la fotografía) y lata de 7 grs.


Nota: Reciclar tiene premio, en caso de que puedas entregarme el envase al acabarlo, puedes llevarte otro igual (u otro producto) reduciendo el coste del mismo envase.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Jabón de Café


El café, aplicado externamente, tiene propiedades desintoxicantes de la piel por su poder diurético. También es muy bueno en el tratamiento contra las varices, ya que ayuda a la circulación. Otro efecto que produce es la eliminacion de olores fuertes. Por eso este jabón lleva una infusión de café con café molido que hace los efectos de exfoliante. Por otro lado, lleva aceite de aguacate (nutritivo e hidratante), aceite de rosa mosqueta (excelente regenerador, antioxidante y antiestrías) y manteca de cacao (también muy hidratante y emoliente, así como antioxidante). Es especialmente indicado para pieles secas, dañadas y/o que necesiten activar la circulación.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino, aguacate y rosa mosqueta, manteca de cacao; infusión de café y café molido. Aceites esenciales de limón y romero.

Champú de Romero y Ortiga con Jojoba


La ortiga es muy conocida por revitalizar el cabello: retrasa la caída y combate la caspa y la seborrea. Por su parte, el romero colabora en estas acciones y además es antiparasitario. La jojoba es muy eficaz en los cabellos quebradizos y castigados, ya que los nutre e hidrata; además da brillo y reduce el volumen. La jojoba regula muy bien el sebo, por lo que este champú es bueno para cualquier tipo de cabello.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y jojoba, mantecas de cacao y de karité; infusión de romero y de ortiga; aceite esencial de romero y árbol de té.

Jabón de Amapola



La amapola tiene efectos sedante, antidepresivo y afrodisíaco. Las esencias de este jabón se suman a estos efectos. Por otra parte, los aceites le dan propiedades hidratantes, nutritivas y regenerantes. Para pieles normales o secas.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, aguacate y manteca de karité; infusión y semillas de amapola; aceite esencial de naranja dulce y fragancia de jazmín; colorante mineral rosa.

Jabón de Sal


Es un jabón indicado para pieles grasas, mixtas y normales. La sal se ocupa de absorber el exceso de grasa y de cicatrizar las marcas de acné y otras heridas, al mismo tiempo que el Aloe Vera refuerza estas propiedades de la sal.
En conjunto con las esencias es antiséptico, tónico, activador del torrente sanguíneo y estimulante.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y semilla de uva; Aloe Vera y Sal. Aceites esenciales de limón y menta. Colorante naranja.

sábado, 12 de junio de 2010

Y como suavizante... vinagre!

A algunos ya les sonará que el vinagre tiene mil usos y que uno de ellos es como suavizante para el cabello. Tenéis que probarlo porque realmente funciona.

Más aún cuando nos lavamos el pelo con un jabón natural, que tiene un pH básico. Esto hace que las escamas del cabello se abran. Va a venir bien para que los nutrientes del champú en cuestión penetren y hagan su efecto.
El efecto del vinagre, con su pH ácido, tiene el efecto contrario: cierra las escamas. Luego esto nos vendrá bien para alisarlo, sentirlo más suave y que quede brillante.
El efecto final es que el pH del cabello queda restaurado y ayuda a eliminar las partículas restantes de jabón.


Receta

Las proporciones varían, puedes usar entre un 10 a un 25% de vinagre diluido en agua, es decir.
100 mL de vinagre en 1000 mL de agua hasta 250 mL de vinagre en 1000 mL de agua.
También puedes sustituir el agua por una infusión de alguna hierba, como puede ser la manzanilla, salvia, romero u ortiga, las tres muy buenas en general para el cabello.

El vinagre más recomendado es el vinagre de manzana.

El modo de usarlo es al final del enjabonado, como último aclarado, dejándolo actuar al menos 2 minutos y luego aclarando, aunque también puedes dejarlo sin aclarar. Otra idea es aplicarlo con un spray en el cabello seco.


Propiedades del vinagre para otros usos

Al extenderse en la piel, se evapora con rapidez, lo que produce un suave frescor que quita el ardor de las quemaduras de sol. El vinagre también ayuda a disminuir la inflamación que causa picazón en la piel quemada por el sol.

  • Mata las bacterias y combate los hongos: Cuando las bac­terias y hongos florecen en las cavidades cálidas y húmedas del canal auditivo, se produce una afección llamada otitis externa. El vinagre cumple una doble función porque com­bate a los dos tipos de invasores, razón por la cual, cuando se mezcla a partes iguales con alcohol y se ponen gotas en el oído, puede ayudar a curar la infección (sin embargo, nunca se ponga nada en el oído si hay alguna posibilidad de que el tímpano esté roto y, si tiene duda, siempre siga el consejo de su médico)
  • Entre los dedos de los pies: Remojar los pies en vinagre es un tratamiento eficaz contra el pie de atleta.
  • Elimina los olores: El alto contenido de ácido le da un aroma agradable y fuerte que elimina los malos olores. Un enjuague de vinagre quita el olor a cigarrillo en la ropa, refresca la piel de los bebés cuando se agrega al agua para el enjuague final o expurga el olor desagradable de axilas y pies.
  • Quita el ardor: Las picaduras de medusas y mosquitos se ali­vian con vinagre, que neutraliza las sustancias que provocan dolor al penetrar en la piel. El vinagre también alivia la comezón de la urticaria: dilúyalo con un poco de agua y aplí­quelo en la piel con una bola de algodón.

jueves, 3 de junio de 2010

Si compras en Mercadona, has de saber...

Muchas personas optan por comprar los productos de higiene y limpieza de la marca Mercadona (Bosque Verde) por no experimentar en animales y ser ecológica.
Pues tenemos malas noticias: esta empresa financia unos Premios Taurinos.

Aquí la información oficial:

Participa pinchando aquí/Join by clicking here/Joignez-vous en cliquant ici

http://asanda.org/index.php?module=P...c=display&id=9

La Fundación Persan (creada por Persan S.A. empresa dedicada a la fabricación de productos de limpieza para el hogar) tiene por objeto ?afrontar su compromiso con la sociedad fomentando la Integración Laboral de los Inmigrantes.?

Sin embargo, cada año desde 2008, la Fundación Persan destina 5.000,00 euros a patrocinar el denominado Premio Taurino "Manuel Ramírez", concedido para premiar los "mejores artículos taurinos de cada temporada". Los premiados hasta el momento han sido Antonio García Barbeito, Francis Wolff y Mario Vargas Llosa, todos ellos conocidos taurófilos.

Es decir, que de forma bastante directa, parte de los beneficios obtenidos por la venta de sus marcas Puntomatic, Flota, San, Punto Dish, Punto Cal, Eureka y Bosque Verde, son utilizados NO en fomentar la integración laboral de los inmigrantes, SINO en fomentar lo taurino.

Sabiendo lo anterior, cuando necesites adquirir algún producto de limpieza para tu hogar podrás decidir si deseas, o no, que tu compra fomente actividades taurófilas.


English version:

TELL PERSAN THAT THEY SHOULD NOT SPONSOR BULL-FIGHTING ACTIVITIES

The Fundación Persan was set up by Persan S.A., a company which produces household cleaning products, to "fulfil its obligations to society by promoting the integration of immigrants into the workforce".

However, each year since 2008, the Fundación Persan has set aside 5,000 euros to sponsor the so-called Premio Taurino "Manuel Ramírez", a prize awarded for the "best bull-fighting articles each season". To date, the award-winners have been Antonio García Barbeito, Francis Wolff and Mario Vargas Llosa, all well-known bullfighting supporters.

That is to say, that, quite directly, part of the profit derived from the sale of their brands Puntomatic, Flota, San, Punto Dish, Punto Cal, Eureka y Bosque Verde, is used NOT to promote the integration of immigrants into the workforce BUT to promote bullfighting.

Now you know this, when you need to buy a cleaning product for your home, you will be able to decide whether or not you want your purchase to promote bull-fighting acrivities. If you don't, you can let Persan S.A. know.



Version française:

DIS A PERSAN QU'ELLE NE DOIT PAS SOUTENIR LES ACTIVITES TAURINES

LA FONDATION PERSAN (crée par Persan S.A. entreprise investie dans la fabrication de produits de nettoyage pour la maison) a comme objectif "faire face à son engagement vers la societé facilitant l'intégration Laboral des Immigrants".

Cependant chaque années depuis 2008, la Fondation Persan consacre 5.000.000 millions d'euros pour soutenir le prix taurin "Manuel Ramirez" qui est accordé aux meilleurs articles tauromachiques à chaque saison taurine. Jusqu'à présent il y a eu comme bénéficiares de ce prix : Antonio Garcia Barbeito; Francis Wolf et Vargas Llosa les trois très connus comme pro-corrida.

C'est à dire, que d'une façon bien directe , une partie les benefices par la vente de ses produits Puntomatic, Flota, San, Punto Dish, Punto Cal, Eureka y Bosque Verde, son utilizados NE SERVENT PAS à aider la promotion de l?intégration laboral des immigrés, mais par contre sont utilisés pour aider la tauromachie!

Sachant cela, quand tu auras besoin de produits de nettoyage pour ton foyer tu pourras décider si tu souhaites, oui ou non, que ton achat encourage des activités taurines.

jueves, 27 de mayo de 2010

Lavaplatos con ceniza y arcilla

Esta es otra receta también ecológica que sirve como desengrasante.

En un recipiente (mejor si es cristal) mezclamos partes iguales de arcilla, ceniza de algún tronco quemado, y la infusión de alguna planta aromática que os guste. Quedará una mezcla a la que debemos añadir unas gotas de limón (como desinfectante) y si queremos algunas gotas de algún aceite esencial.

Yo lo he probado y funciona muy bien. Es extraño el color que coje la esponja eso sí, pero limpiar, limpia. Es otra opción para quienes no quieran usar sosa o no tengan aceite usado.


Nota: Al no haberlo usado por un tiempo prolongado, desconozco si podría causar problemas en las manos al contener lejía de potasa. Al menos por experiencia, no he notado nada extraño al contacto ni visíblemente. Cualquier experiencia que queráis aportar será bienvenida, así entre todos damos con la solución!

miércoles, 26 de mayo de 2010

Jabón en gel con aceite de girasol reciclado


Esta es bastante famosilla. A mi me encanta porque se puede reusar el aceite 
de freir, lleva poca sosa y puedes hacer varios litros de una tacada. Aparte que para limpiar los platos, la cocina (u otras cosas) es mucho más cómodo que deshacer pastillas de jabón. Es muy sencilla y no lleva apenas tiempo prepararlo.

Necesitas una botella o una garrafa (según la cantidad que quieras hacer).
Ingredientes:

  • 4 litros de agua destilada
  • 1/2 litro de aceite de girasol reciclado
  • 100 gramos de sosa
Lo primero es echar el agua en la garrafa (también en vez de agua puede ser una infusión de alguna planta, yo esto no lo he probado... pero se me ocurre que quizá haciendo un cocimiento con cáscaras de limón/naranja puede resultar mejor, pero nosé! en principio los ácidos impiden la saponificación, así que habrá que probarlo).
Después vierte la sosa con cuidado. Ahora y seguidamente mezclas para que se disuelva.
Mientras ve midiendo el aceite, la disolución de la garrafa no calienta mucho ya que no lleva apenas sosa en tanta agua. Ahora vierte el aceite y agítalo.

Se mantendrá mezclado por unos segundos, luego se separará, eso es normal. El proceso de saponificación va a ir muy lento. Ahora lo que falta es dejar la garrafa tranquilamente, y agitarla al menos 2 veces al día para que se vaya mezclando poco a poco. El resto del tiempo debes dejar la garrafa sin el tapón . El
segundo día es el momento de echarle 1 cucharada de sal. Dentro de unos 12-15 días, se verá una masa homogénea que no se volverá a separar en las dos fases, ya está el jabón hecho! Ahora se le puede echar (si quieres) alguna esencia desengrasante, como la de limón. Más o menos una cucharada pequeña por litro.

Es importante agitarlo cada día, para que no quede al final una masa que sólo podrás sacar rompiendo la garrafa. También debes hacerlo con girasol, pues el aceite de girasol da unos jabones más blandos, con el de oliva quedará una masa compacta.

Llevo usándolo varios meses para limpiar los platos y va estupendo. No voy a decir que con la eficacia de uno comercial (don't worry que no deja los platos sucios, es más bien la grasa que queda en el fregadero que hay que limpiar), pero desde luego infinítamente más ecológico, más barato y más sano es, así que sale a cuenta.
Es mejor no dejarlo al sol cuando ya esté hecho.
Esta receta para resulta demasiado fuerte, usar solo para fregar los platos, la ropa, el baño, la cocina y para el suelo.

martes, 25 de mayo de 2010

Enjuagues bucales

Esto puede servir tanto para enjuagarse después del cepillado como para sustituirlo por el dentífrico (lo que comenté antes, para compaginar con la arcilla).

Enjuague bucal de árbol de té y menta

• 1/3 litro de agua (como un vaso y medio)
• 6 gotas de aceite de árbol de té
• 6 gotas de aceite esencial de menta

Verter el agua y los aceites en un recipiente limpio y seco. No tragar. Mejor conservar en un lugar oscuro.



Enjuague bucal de hierbas

• 2 cucharadas de romero fresco, perejil, salvia o menta
• 2 clavos enteros
• ½ litro de agua

En una cazuela pequeña, poner el agua y las hierbas elegidas y llevar a ebullición. Reducir el fuego y hervir a fuego lento 15-20 minutos. Dejar enfriar. Enjuagar la boca con la mezcla pero no tragar.



Enjuague de romero y menta

- 1/2 litro de agua
- 1 cucharadita de hojas de menta frescas
- 1 cucharadita de hojas de romero frescas

El mismo procedimiento que el anterior.

El aceite esencial de árbol de té comprado en una tienda distribuidora de materias primas ronda los 7 euros por un bote de 50 mL (las esencias son caras sí, pero contando con que sólo se usan unas gotas, da para rato). También están en herboristerias, algo más caro y menos cantidad. Si pensáis que merece la pena y podéis permitíroslo, adelante. No podría decir si es lo mismo utilizar esencias o una infusión. En teoría, las esencias son eso mismo, la esencia de la planta, lo interesante de ellas y concentrado. Así que apunta a que son más efectivas.

Recetas sencillas para hacerte un dentífrico


Dentífrico de arcilla
Esta receta es la que llevo usando más o menos 1 año (también la estuve usando el año anterior pero a intervalos con el dentífrico comercial).
Puedes usar arcilla verde, blanca o ambas. La arcilla blanca es menos abrasiva que la verde. Si no tienes esas esencias (el árbol de té es bactericida por antonomasia) puedes usar cualquier otra, por lo general todas las esencias son antisépticas pero es preferible una más potente, o sea, bactericida, como son: menta, sándalo, pino, manzanilla, melisa… (alguna vez comenté usar aceite esencial de limón, me retracto pues no estoy tan segura de que sea bueno usar una esencia cítrica para los dientes). Esto es mejor no usarlo más de 3 veces por semana. Un complemento para usar el resto de las veces sería lavarse los dientes con un enjuague bucal. Es un concepto que nos choca, pero muchas veces sólo basta con limpiarse con agua y algún elemento bactericida y/o antiséptico.

• 1 cucharada grande de arcilla
• 1 cucharadita de bicarbonato
• 1 cucharadita de sal
• 2 gotas de esencia de clavo
• 2 gotas de esencia de árbol de té

La arcilla frena la proliferación de cuerpos parasitarios, microbios o bacterias patógenas, a la vez que favorece la reconstitución celulary es antiinflamatoria (bueno para las encías). El bicarbonato es blanqueante y también sirve para curar llagas, neutraliza los ácidos de la placa, previniendo así la gingivitis y las enfermedades de las encías. La sal es astringente, por lo que previene el sangrado de encías. El clavo es muy bueno para el dolor de muelas, por ejemplo, pero también es bactericida, antiséptico, antiviral... El árbol de té es el mejor bactericida, también es antiinflamatorio. Si lo que queréis es darle sabor y que se parezca al dentífrico común, en lugar de clavo le podéis poner menta.
Las esencias son importantes pues son muy efectivas y sólo con unas gotas es suficiente, también podrías suplirlas con clavo molido o alguna infusión. Para esto entonces deberías lavarte lo dientes con agua caliente y durante varios minutos para que surta efecto.

Te quedará un dentífrico en polvo, símplemente tendrías que humedecer el cepillo, untarlo con el polvo y cepillar normalmente. Se conserva mucho tiempo, pues ya ves, la arcilla es tierra y eso no se pone malo prácticamente nunca. Aunque por las esencias mejor conservarlo en un bote cerrado y reservado de la luz.




Otra receta sería...

Dentífrico a la canela
  • 4 cucharaditas de bicarbonato
  • Una cucharadita de canela
  • 4 gotas de aceite de árbol de té (o también como antes, 2 de clavo y 2 de árbol de té)
En un vaso o recipiente pequeño, mezclar el bicarbonato, la canela y el aceite de árbol de té.

Esta ya no la he probado. La canela se usa por su efecto bactericida
Al igual que con la anterior receta, tampoco es indicado usarla más de 3 veces por semana, pues el bicarbonato es abrasivo.

Acabo de consultar la wikipedia sobre la pasta de dientes y su historia... Echadle un ojo a lo que usaban antes para lavarse los dientes....: piedra pomez y ladrillos pulverizados! toma abrasión! http://es.wikipedia.org/wiki/Pasta_de_dientes

Ingredientes en la cosmética

Esto es información acerca de ingredientes comúnmente usados en la cosmética, sobre todo en cremas pero también en maquillaje, desmaquillantes, pasta de dientes, jabones, champú, etc.


I. La Cosmética y su Razón de Ser.

La piel, el órgano más importante
La piel, un intestino expuesto


II. La Química en la Cosmética

Los Componentes
¿Seguridad y control en los ingredientes?
Etiquetas graciosas

Trucos y trampas en la cosmética convencional


III. Los Ingredientes y como identificarlos

El “INCI” o cómo entender la lista
Sustancias nocivas y cómo distinguirlas sin saber de química

IV. ¿Cómo orientarnos al comprar?


I. La Cosmética y su Razón de Ser
La piel, el órgano más importante
En un centímetro cuadrado de piel se encuentran: 15 glándulas sebáceas, 1 metro de vasos sanguíneos, 100 glándulas sudoríficas, 3.000 células sensoriales, 4 metros de nervios, 300.000 células epiteliales y 10 pelos.

La piel es el órgano más grande que tenemos y al cubrir nuestro cuerpo, el más importante: Si la tapamos al 100% con una crema o pintura que no deja pasar el aire, en dos horas estamos muertos. Sin piel no podríamos existir.

La piel, un intestino expuesto
Su declive es el más visible, porque es la intermediaria entre el medioambiente y nuestro organismo:

De adentro hacia fuera, todo lo que sucede en nuestro interior se puede manifestar en la epidermis: nerviosismo, problemas metabólicos o intoxicaciones nos pueden causar granos, caspa, pus o manchas, incluso el agotamiento físico, el cansancio o el estrés se plasman en una piel que se vuelve pálida, seca o arrugada.

De afuera hacia dentro, por un lado están las influencias medioambientales que no podemos controlar (contaminación, clima), y por el otro aquellas que sí dependen de nosotros: el trato y el cuidado que le proporcionamos.

Si tenemos en cuenta que a través de ella las sustancias penetran en el cuerpo y llegan en 15 minutos a la sangre, donde influyen sobre el metabolismo, nos damos cuenta de que la piel es un órgano tan sensible o más que nuestro intestino, y es que así hay que considerarla, como un intestino que filtra los nutrientes, pero también los tóxicos y los transporta a la sangre.

Por ello es tan importante saber lo que nos ponemos, porque no sólo se quedará en la superficie, sino que influirá en todo nuestro organismo.
II. La Química en la Cosmética
Los Componentes
Para conseguir que una crema cuaje o cualquier mezcla entre distintas sustancias con fines cosméticos se mantenga, hacen falta los siguientes componentes:

emulgentes: para unir grasa y líquidos
antioxidantes: impiden el deterioro en contacto con el aire
gelificantes: dan textura y cremosidad
conservantes: impiden el deterioro temporal
bactericidas: desinfectan el medio para que no se formen hongos, etc.

¿Seguridad y control en los ingredientes?
Viendo esto, no hacen falta tantos componentes en las cremas, sin embargo, la lista de ingredientes en algunos productos se hace interminable y, a veces, una simple crema hidratante tiene más de 50 ingredientes.

La industria cosmética trata de maximizar más y más sus beneficios creando nuevas sustancias, cuyas materias primas deben costar, y cuestan, cada vez menos.

El problema es que, actualmente existen más de 6.000 componentes químicos que están permitidos, pero no controlados. Esto significa, que en los productos aparecen agentes químicos que nos pueden causar, no sólo alergias o eczemas sino, asma, problemas de pigmentación y hormonales, cáncer o incluso daños genéticos a futuros bebés.

No son pocos los dermatólogos sinceros, que ante la avalancha de cosméticos afirman: “hay que estar contento, si un producto no contiene ingredientes nocivos”.
Así también se explica, porqué entre las peluqueras hay más casos de muerte por cáncer, que en cualquier otro grupo laboral femenino – ellas inhalan directamente los componentes de tratamientos capilares, tintes o decolorantes.
Ya en el año 1969, causó polémica el veredicto de un juez en EEUU: una consumidora pidió indemnización a una fábrica de cosméticos por no cumplir las promesas publicitarias y causarle una fuerte alergia con eczema. El juez concluyó el pleito: “La industria cosmética vende imagen – es cosa del consumidor creérselo o no”.

Etiquetas graciosas
La publicidad ha creado un sinfín de expresiones y “tecnicismos” que suenan bien, pero carecen de cualquier valor científico: “péptidos superhidratantes”, “sistema de purificación celular”, incluso algunos ingredientes se han inventado únicamente por sonar bien o espectacularmente, como “muscle extract”.
Pero incluso el término “hipoalergénico”, tan popular en artículos de farmacia, no tiene más relevancia que las palabras “súper mega-guay”. Normalmente, se debería referir a productos sin perfume, ya que las fragancias sintéticas son las que estadísticamente más alergias pueden causar. Pero en ningún caso, es un término que comprometa al fabricante. Cada día surgen nuevas alergias y nuevas sustancias que las causan, a parte, la mayoría de alergias se manifiestan semanas después de haber utilizado el producto que las pudo provocar.

Trucos y trampas en la cosmética convencional
La pugna por maximizar el beneficio y minimizar la inversión, ha llevado a la creación de sustancias químicas, que no son beneficiosas para la piel y solamente engañan la vista durante un par de horas.

La mejor manera de cuidar la piel es aportándole nutrientes, para que por sí misma se pueda recuperar. Pero existen sustancias que no aportan nada, sino que tienen efectos meramente físicos, que en ocasiones pueden resultar dañinas para la epidermis:

1) Agentes químicos que hinchan la piel, haciendo desaparecer pequeñas arrugas – a largo plazo se expanden las células, el tejido decae, se vuelve flácido, la persona reacciona aplicándose más producto, porque tiene la impresión de que su piel no puede estar sin él.

2) Agentes que decoloran – sustancias agresivas como las compuestas por “ammonium” aclaran la piel, dándole una apariencia más jóven y fresca, cuando en realidad sólo se trata de un engaño óptico – una piel más oscura nos hace parecer mayores al acentuar las sombras. Pueden causar disfunciones en la pigmentación, pequeñas heridas y fotosensibilización aguda (la piel no soporta la luz solar).

3) Agentes que aparentan hidratación, como los aceites minerales – bloquean la barrera lipídica natural de la epidermis, resecándola y agrietándola, pero su textura oleosa y siempre brillante, sólo aparenta un efecto hidratante. A largo plazo pueden causar alergias en cadena, irritación crónica, acné, etc.

4) Agentes que se agregan para paliar los efectos nocivos de otros agentes – una estrategia que puede parecer realmente estúpida, pero que se observa a menudo y es la razón por la cual existen listas de ingredientes interminables en la etiqueta de un producto que debería ser de lo más simple.

Así, los fabricantes sin escrúpulos llegan a utilizar aditivos que irritan la piel (por ejemplo: emulgentes y suavizantes o gelificantes baratos con tacto agradable) y los mezclan con agentes que bloquean las funciones cutáneas, para que la piel no “se defienda” rebelándose y no se haga visible una alergia.

III. Los Ingredientes y Como Identificarlos
El “INCI” o cómo entender la lista
El “INCI” es la Nomenclatura internacional de ingredientes en la cosmética, regulada a principios de los años 80 por la FDA (Food and Drug Administration) y la CTFA (Cosmetic, Toiletry & Fragrance Association), que determinaron las reglas según las cuales los ingredientes han de figurar.

Son nombres en latín y enumerados según su cantidad en línea descendiente, es decir, la sustancia más cuantiosa se nombra en primer lugar y la que aparece en menor cantidad está como última.

El INCI obliga a la enumeración de TODOS los ingredientes, por lo que es el único dato con el que los fabricantes se comprometen.

Un texto bonito, alabando cuantiosos ingredientes naturales, carece de valor, si el INCI nos muestra un nombre vegetal en último lugar, precedido por una veintena de sustancias químicas.
Por ello, sólo podemos valorar la calidad de un producto, leyendo el INCI y entendiendo de sustancias beneficiosas y perjudiciales.

Sustancias nocivas y cómo distinguirlas sin saber de química
A continuación, mencionaremos los ingredientes más peligrosos que se deben evitar en un producto. Para recordarlos mejor, en muchos casos sólo hace falta memorizar una o dos sílabas, ya que todos los compuestos con estos elementos suelen ser peligrosos.

Aceites Minerales
Aunque no suenen peligrosos por hacernos pensar en minerales, no tienen nada que ver con sustancias nutrientes ni sales, sino que se trata de los muy baratos derivados del petróleo. A parte de ser económicos, para la indústria tienen la ventaja de una pureza que impide el crecimiento de bacterias y, además, mejoran la sensación de la crema mezclada sobre la piel por su textura fina y sedosa.
Pero son altamente cancerígenos, como casi todos los derivados del petróleo. A parte, tapan los poros, bloqueando la respiración de las células y extraen la humedad de la piel, sacándola a la superficie y dándole apariencia “hidratada”, pero al dejar de usar el producto, la piel está más reseca que antes y parece adicta a la sustancia. Están en casi todas las barras protectoras para labios y esa es la causa, por la que muchas veces nuestros labios se agrietan cada vez más si no seguimos usándola.

En el INCI figuran bajo las siguientes denominaciones: Mineral oil, Paraffinum, Paraffinum liquidum, Petrolatum, compuestos con las sílabas Paraffin-, Petroleum.

Pero también son derivados del petróleo las siliconas (Silicone quaternium, methylsilanol), y se esconden en nombres como cera microcristalina, ozokerit, ceresin, incluída la vaselina (¡!).

Colorantes
Conseguir un color permanente y perfecto es uno de los cometidos más difíciles en la química. No sólo sirven para darle un aspecto acaramelado a cremitas y geles de baño, sino que son el principal componente en maquillajes, tintes y decolorantes.

Los componentes con las sílabas anilin, anilid, como en ”acetanilid”, delatan un colorante altamente cancerígeno y tóxico.

Algunos agentes colorantes tienen una estructura molecular tan complicada, que se les han dado iniciales o nombres fáciles para simplificar su denominación. Tales son los de las iniciales HC como “HC orange 3”, o Acid como “acid Red 73”, Pigment como “pigment Green 7”, Solvent como “solvent black 3”. Todos ellos esconden sustancias altamente cancerígenas y/o tóxicas.

Sustancias halogenorgánicas
Causan alérgias, son sospechosas de causar cáncer, y suponen una grave contaminación del medioambiente por no ser biodegradables.

Se trata de combinaciones de chloro, bromo y yodo como “aluminium chlorohydrate”, “methyldibromo glutaronitrile”, “iodopropynyl” las peligrosas sílabas chloro, bromo, yodo no se deben confundir con chlorid, bromid, iodid, que suelen ser componentes inocuos de sales.

PEGs: polyethylenglycol
Típicos emulgentes que unen agua y grasa, o detergentes, en sí son totalmente inofensivos, pero hacen la piel más receptiva a sustancias, lo cual es bueno, si se trata de aditivos sanos, pero malo, si son venenosos. Los introducen como pasajeros negros en las células, cuyas paredes se vuelven más permeables.

En productos naturales controlados, no se permiten más de 5 PEGs por artículo, pero la cosmética convencional suele abusar de ellos.
A parte de aparecer como PEG seguidos de un número, se les reconoce por las letras eth al final: “steareth”, “ceteareth”, “sodium laureth sulfate”=principal ingrediente en jabones, geles y champúes.

Sodium lauryl sulfate
No confundir con sodium laureth sulfate. Es un detergente muy irritante que ha provocado problemas de pigmentación, así como comedones y pérdida de pelo en las partes expuestas en tests con animales. La “Cosmetic Ingredients Review” la ha calificado de aceptable en productos de uso poco frecuente y sólo en concentraciones inferiores al 1%. Sin embargo se puede encontrar en primeros puestos incluso en dentífricos (¡!).

Fragancias artificiales
Peligrosas, porque la mayoría de ellas contiene elementos que, una vez sobre la piel, influyen el equilibrio hormonal y son sospechosos de causar cáncer. En forma de perfume, desodorante o inhibidores del sudor llegan a la piel, donde el sudor descompone las materias que se acumulan en las células, hasta el punto de que en análisis de leche materna, se llegan a registrar altos contenidos de estas sustancias cancerígenas, tóxicas y sospechosas de generar daños genéticos.

Ejemplos: “acetyl hexametyl” causa daños nerviosos, “benzyl alcohol” insensibiliza la piel, y “bromocinnamal” es irritante. Como antitranspirantes frecuentemente se utilizan compuestos de aluminio como “aluminium chlorhydrate”, que pueden resultar muy irritantes y son sospechosos de causar Alzheimer.

Phenol y Phenyl
Fuertes desinfectantes en la medicina, se utilizan en cosmética como conservantes y colorantes. No son recomendables por ser un tóxico celular, que a largo plazo destruye las paredes celulares. Ejemplo de phenol: “nitrophenol”,”phenolphthalein”, “chlorophenol”. Ejemplo de sustancias con phenyl: “N-phenyl-P-Phenylenediamine”, Phenylenediamine Sulfate”.


Otras Sustancias
Liberadores de Formaldehyd: Formaldehyd es un potente antimicótico multiuso. Nos lo encontramos tanto en la fabricación de materiales de construcción en los que impide el moho, como de muebles, en los que se utiliza para evitar hongos en la madera prensada, etc. Es altamente cancerígeno por inhalación, se acumula en las células dañando las membranas, causa malformaciones en fetos, irrita y envejece la piel.

En principio, está prohibido en la cosmética, pero por su gran efectividad y economía, se han creado sustancias que no se consideran directamente formaldehydos, pero que lo liberan (¡!) como si fuera un polizón.

Por un lado se las puede reconocer por llevar las sílabas Urea, como Diazolidinyl Urea, Imidazolidinyl Urea, Polyoxymethylene Urea (no confundir con Urea “a secas”, que es un derivado del ácido úrico, bueno para la piel).

Por otro lado tenemos los conservantes químicos con las letras DM delante como DM y DMDM Hydantoin, o Dmhf.

Dimethyl Oxazolidine es otro conservante liberador de formaldehyd a evitar en los productos.

Phthal y Phthalate: Finalmente quedan estos compuestos, que se usan como suavizantes y/o disolventes. Son altamente tóxicos, influyen en el equilibrio hormonal y son sospechosos de causar cáncer. Ejemplo: “dibutylphthalate”.


Protección Solar
Otro problema en la cosmética, es la de encontrar sustancias que protegan de los rayos solares dañinos. Antiguamente, se utilizaban filtros minerales a base de óxido de Titanio o Zinc como Zincoxid o Titaniumdioxid. Pero por ser más caros, se han ido reemplazando por oxybenzone, benzophenone, Methoxydibenzoylmethane, o Dibenzoylmethane que son filtros cancerígenos que pueden causar alergias en cadena y aparecen incluso en las marcas más caras y “exclusivas”. Son aditivos que no sólo aparecen en productos solares, sino en todo tipo de cremas y en tratamientos con retinol. Si éstas contienen sustancias irritantes, la industria lo compensa agregando filtros solares, para impedir que la piel microscópicamente irritada reciba manchas del sol – ¡un procedimiento absurdo!


IV. ¿Cómo orientarnos al comprar? (*Nota de la célula: nosotros primeramente te invitamos a crear tus propios productos, Do It Yourself!)


Existen las siguientes normas para saber comprar cosmética y valorar la calidad de un producto:

1) Evitar artículos con una lista interminable de ingredientes. Un buen producto no necesita nunca más de 30 ingredientes. Únicamente, si en los primeros lugares figuran sustancias naturales, se puede excusar el uso de aditivos químicos como gelificantes o emulgentes, ya que a veces los agentes vegetales se mezclan con dificultad y no “cuajarían” sin ayuda artificial.

2) Por otro lado, no nos debemos fiar, si en un producto sólo aparecen aditivos naturales. Una crema blanca opaca, con determinada fragancia y textura y en cuya etiqueta figuren como ingredientes únicamente minerales y sales del mar muerto, sólo puede ser un engaño: ¿de dónde le viene el olor, qué grasas contiene y cuál es el emulsionante para conseguir esta textura?

3) Evitar productos que nos prometen “maravillas naturales”, pero que en la lista de ingredientes apenas tienen nombres vegetales (son aquellas denominaciones latinas que se pueden pronunciar bastante mejor que las químicas), o si los tienen, aparecen en décimo lugar o incluso más atrás.
El texto descriptivo en una etiqueta no compromete al fabricante, lo único que nos da información fiable es el INCI.

4) Evitar marcas en las que el sistema de distribución está inflado: las grandes empresas funcionan a base de dar lucrativos beneficios a representantes, distribuidores, subdistribuidores y revendedores - invierten en comisiones en vez de invertir en la calidad de un producto. Una crema que ha pasado por cuádruple facturación, antes de llegar a las manos del consumidor final, no puede ser buena si no es carísima.

5) Finalmente, una marca que aparece constantemente en los anuncios pagados de los medios de comunicación, también delata, que su prioridad no es la inversión a largo plazo en calidad, sino la captación de clientes nuevos.

Extraído de: http://www.klkcreaciones.com/Ingredientes.htm

Receta de jabón para la limpieza


Este jabón se puede usar una vez solidificado y curado (tampoco aquí es necesario dejarlo 4 semanas, está bien quizá para usarlo a la 3ª).

Lleva un -6% de sobreengrasado (sigo experimentando un poco, otras recetas que he usado han llevado un -4%, -5%...).

Ingredientes
  • 1000 gramos de aceite de oliva usado
  • 396,5 gramos/mLde agua
  • 154 gramos de sosa
  • Unos 10-15 gramos de sal
  • 20- 40 gramos de aceite esencial (opcional)

Notas:
- Está calculado para utilizar aceite USADO, la saponificación del aceite de oliva usado y del aceite de oliva "nuevo" no es exáctamente la misma, varía unos gramos (en este caso casi 10 gramos, que no es poco), por lo que si lo intentáis con otro tipo de aceite no saldrá del todo bien, puede ser que salga algo decente.
- La medida es en GRAMOS. Para el agua no es importante (su densidad es 1, por lo que 1 gramos de agua equivale a 1 ml). No es lo mismo para el aceite! No confundir pues X gramos de aceite con X mL de aceite!
- Puedes pasarte en 2 o 3 gramos las cantidades, pero procura que no sea más.
- La sal sirve para darle dureza a la pastilla y para neutralizarla. Una buena manera de asegurarse que quede bien disuelta (en realidad la mejor), es preparar aparte una dilución de parte del agua que tenemos que echar (como 20-40 mL más o menos, esto lo tienes que restar del agua que hay que añadir a la receta) y añadirle la sal para diluirla bien primero, una vez disuelta se añade cuando el proceso llegue a la traza, removiendo después para que se mezcle bien.
- El agua debe ser destilada (desmineralizada). También puedes usar agua de lluvia o el agua que gotea de un aparato de aire acondicionado. Para un jabón de limpieza no es "demasiado malo" usar agua del grifo.
- Puedes usarlo para limpiar la ropa a mano o a máquina. Partiéndolo en trocitos pequeños y metidos en una bolsita en la lavadora, o deshaciéndolo paciéntemente en agua calentándolo en una olla para hacer un gel. Depende de la lavadora (y el programa que uses), calcula la cantidad a echar, puedes partir de unos 25 gramos y comprobar si necesita más o menos. Si lo has diluido en agua queda menos jabón, así que la cantidad a usar en gel es mayor.
Para manchas más complicadas lo mejor es frotar antes con el mismo jabón. Es muy bueno para blanquear, para eso frota la prenda y déjala un tiempo al sol.

Puedes usar este jabón también para limpiar el suelo, los platos, limpiar la cocina, etc. Para esto ver también la receta de "jabón en gel con aceite de girasol".

Conceptos: Sobreengrasado

El sobreengrasado, como el nombre mismo dice, es la cantidad de grasa en exceso que se le puede poner a un jabón. Se habla de porcentajes que pueden estar por encima (es decir, 3%, 4%..., lo que significa que el jabón tiene aceite libre, sin saponificar), neutro (0%, sin exceso de sosa ni de aceite - en teoría!- ) o por debajo (-3%, -4%..., el jabón tiene exceso de sosa pues).

Esto es importante porque le dará al jabón unas características que lo harán indicado para distintos usos. ¡No es un jabón para todo! Ropa, cuerpo, platos... Incluso para el cuerpo se puede hacer con sobreengrasados distintos dependiendo de lo que buscamos.
Para simplificarlo lo pondré esquemáticamente:
  • Para la limpieza general: No vas a ponerle aceite de sobra al jabón para impregnar la ropa, ¿verdad? En este caso es más indicado un jabón con exceso de sosa para asegurar que no queda aceite libre en el jabón. Incluso con un sobreengrasado neutro podría quedar aceite libre, esto ocurre porque siempre hay cierta cantidad (dependiendo del tipo de aceite) que no saponifica, son los "insaponificables" de los aceites. Por lo que es más recomendable entre, digamos, un -5% a un -10% de sobreengrasado, para asegurarnos. Esto no se sabe a ciencia cierta (tampoco somos científicxs ni tenemos un laboratorio donde experimentar) si es preferible un porcentaje u otro, debemos pues ir probando lo que mejor nos funcione. Otro aspecto a tener en cuenta, es que a menor sobreengrasado (o sea, negativo), menos suavidad deja para la ropa, por lo que hay que darle la medida justa, ¡tampoco es plan de excedernos con la sosa si es la suficiente para limpiar bien!
  • Para el cuerpo: por norma general se suele usar un 8% de sobreengrasado. Así quedará aceite libre para no deshidratar la piel y estamos seguros de que no queda sosa, la cual en altas cantidades lógicamente, no es buena para el cuerpo. Siempre quedará también algo de sosa (lejía) en el jabón pues es inherente al proceso de saponificación, hay que aclarar.
En casos por ejemplo, de una piel más sensible y/o con mayor necesidad de hidratación, se puede subir el sobreengrasado; y viceversa, para una piel grasa se puede/debe disminuir. Esto habría que matizarlo pues puede ser un jabón con el mismo sobreengrasado y ser indicado para distintos tipos de pieles al ponerle distintos tipos de aceites, pues cada uno le aportan sus propiedades (por ejemplo, el aceite de aguacate aporta grasitud y el de coco la elimina).
  • Para el cabello: aquí lo mejor es algo neutro (0%) pues no queremos engrasarlo con exceso de aceite ni dañarlo con la sosa. Se puede usar también un sobreengrasado positivo, entre un 1 y un 3 %. Esto depende mucho del tipo de cabello, la frecuencia de lavado, los aceites usados...

Nota: La receta más conocida (6 litros de agua, 6 litros de aceite de oliva y 1 kilo de sosa) tiene un sobreengrasado de más o menos un -15% (tiene bastante exceso de sosa), por lo que mejor no usarlo para el cuerpo o el cabello, como acabo de comentar!

¿Cómo hacer jabón? - 2ª Parte: Pasos

El método más sencillo es el proceso en frío. Se denomina así a la elaboración de jabón sin fuente calorífica externa. Se parte de unas grasas a una temperatura baja y éstas, debido a la reacción de la saponificación, experimentan un aumento de temperatura que puede llevar al jabón a la fase de gelificación. Antes que nada debemos dar un repaso a las medidas de seguridad.

Lo primero que tenemos que preparar es la lejía. Esta se obtiene mediante la mezcla de agua y sosa. Pesamos cuidadosamente la sosa en un recipiente y el agua en otro y añadimos el primero poco a poco sobre el segundo, removiendo lentamente con cuidado de no salpicar.

El agua alcanzará gran temperatura en cuestión de segundos. Es por esto importante que la temperatura de partida del agua sea baja ya que si está caliente puede llegar a hervir y salpicar la lejía. Incluso, si queremos que no suba mucho la temperatura, podemos congelar en cubitos previamente el agua. Una vez mezclados, la lejía tiene un aspecto blanquecino un poco turbio. La dejamos reposar hasta que se vuelva totalmente transparente.
Es conveniente dejarlo reposar unos 10 minutos antes de seguir. Mientras, se pesa el aceite.
(Nota: si vas a removerlo a mano, quizá es más conveniente añadir el aceite sin esperar más que quizá un par de minutos, pues los jabones de oliva tardan bastante en saponificar, y cuanto más fría esté la lejía, más tarda en hacerlo).
Se puede verter el aceite sobre la lejía o la lejía sobre el aceite. Se empieza a verter al tiempo que empezamos a remover, sin parar y siempre en la misma dirección, si no puede cortarse y fastidiarse (*Nota abajo). Batimos hasta que queden todos los ingredientes bien emulsionados, en varias ocasiones hasta que alcancemos el punto de traza. Es conveniente echar la sal a mitad o principios del proceso para que pueda disolverse. Otros ingredientes como la arcilla o los aceites esenciales se añaden en el punto de traza, esto es, cuando al caer unas gotas encima del resto de la masa, queda su forma encima, como una natilla.
Una vez que todo esté bien mezclado y la masa resulte completamente homogénea la vertemos en los moldes. Aislamos el molde tapándolo con mantas o toallas (esto no es necesario si se ha hecho poca cantidad o en moldes pequeños).
En las 24 a 48 horas siguientes el jabón solidificará. Una vez que estemos seguros de que no se deforma al tocarlo procedemos a su desmoldado y, si es el caso, su corte.
Ya solo hay que dejarlo curar de 4 a 6 semanas. En el caso del jabón para la limpieza puede usarse a la tercera semana más o menos.
Algunas anotaciones: la sosa la venden en droguerías y en algunos chinos, tiene que ser de 99% pureza (o 95% también). El agua preferentemente destilada, para que no precipite el magnesio, cloro o calcio y se formen otros compuestos.

1ª Parte¿Cómo hacer jabón? - Precauciones

Muy importante
Lo más importante a tener en cuenta es la peligrosidad de la sosa. Es peligrosa y hay que mantenerla fuera del alcance de los niños y de los animales. Cuando se mezclan con el agua se produce la lejía que al contacto con la piel puede producir quemaduras químicas importantes y en los ojos ya ni te cuento. Siguiendo las simples indicaciones que vienen a continuación el riesgo es mínimo.
El cálculo correcto de la lejía necesaria para saponificar las grasas también es un factor importante ya que un exceso de lejía supondría un residuo cáustico en el jabón resultante.
Esto es importante ya que muchas recetas que circulan no toman en cuenta el posterior uso del jabón. No es lo mismo un jabón pensado para lavar la ropa, que para limpiar la piel o el cabello. Lógicamente hay que tener cuidado sobre todo con el uso sobre los segundos. Un jabón con exceso de sosa puede dañarlos, cuando un jabón bien preparado debe ser bueno y específico para cada uso. (Aclararé más adelante sobre esto).
Debemos protegernos mientras manipulamos los álcalis con unas gafas para evitar salpicaduras en los ojos y con unos guantes para evitar el contacto con las manos. Es conveniente (si quieres) proteger la ropa con un delantal ya que las salpicaduras de la lejía cáustica la estropea. Es muy recomendable mezclar el agua con el álcali en un lugar al aire libre o en su defecto bajo una campana extractora. Una mascarilla también impedirá que respiremos los gases que emana el calor de la reacción.

En general si además llevamos ropas con mangas largas, pantalones largos y calzado cerrado limitaremos mucho la posibilidad de contacto de la lejía con la piel. Lo más peligroso de todo este asunto es cuando batimos la masa con la batidora. Es en ese momento cuando más fácil es que se produzcan salpicaduras y por eso ahí debemos extremar la precaución. Manteniendo bien sumergida la batidora antes de pulsar el botón reducimos el riesgo.

En caso de contacto con la lejía o con la masa del jabón sin saponificar hay que lavar con abundante agua varias veces. En caso de contacto con los ojos hay que lavar abundantemente durante unos minutos y acudir inmediatamente al médico. Es bueno mantener una botella de vinagre cerca pues éste neutraliza la reacción echando un chorro en la parte de la piel que entró en contacto (en los ojos no lo tengo tan claro…).

Todas estas advertencias son para mostrar el peligro real que entraña la lejía cáustica pero con un uso racional, cuidadoso y ordenado no tiene porqué entrañar verdadero riesgo.

Otro factor a tener en cuenta son los aceites esenciales. Algunos de ellos son bastante corrosivos. No tan peligrosos como los álcalis pero si lo suficiente como para tener que evitar el contacto directo con la piel y si se produjese ese contacto hay que lavar también abundantemente. Otro peligro que entrañan es el derrame. Ahí más que nada es el residuo oloroso que en algunos casos puede durar muchos días y, aun siendo de un buen olor, ser bastante desagradable.
Por otro lado, aún al haber terminado el jabón, cuando ya ha saponificado, no hay peligro pero agrede a la piel con el contacto. Sólo cuando ha pasado entre 4 y 6 semanas después de terminado puedes estar segur@ de que el jabón es inocuo, otra forma de comprobarlo es tocar con la punta de la lengua la superficie del jabón. Si deja picor es que no está listo para usarse (para la piel, claro).

¿Porqué realizar el jabón unx mismx?

Aquí quiero exponer mis razones para fabricar en casa nuestro propio jabón para la limpieza general (ropa, suelo, vajilla...). Más adelante comentaré acerca del jabón para la higiene propia.

  • Más ecológico que los productos ecológicos: reciclas el aceite usado y los botes o botellas. Los productos que se venden como ecológicos necesitan de un laboratorio o fábrica, de transporte, de plástico, etc., y utilizan más productos químicos que un jabón casero.
  • También es más ecológico su desecho: en el caso del jabón para la ropa queda sosa, la cual es biodegradable. El jabón corporal tiene aceite libre, que queda emulsionado por el propio jabón en el agua.
  • Haces la cantidad que quieras.
  • Te sale mucho más barato: prácticamente sólo pagas la sosa cáustica. Para 1 kilo de jabón para la ropa gastas unos 20 céntimos (gasto aparte de otros ingredientes que le quieras echar).
  • Conoces cómo se hace y lo que lleva, y le puedes añadir lo que te plazca!
  • No colaboras con empresas como las grandes Procter&Gamble o Unilever, conocidas por tener laboratorios de experimentación en animales y presionar a los gobiernos para seguir en su línea.
  • Sin preocupaciones por que pueda contener ingredientes animales.

Introducción química al jabón

Hacer jabón es hacer una reacción química que se llama "reacción de saponificación". Esto es lo que ocurre cuando al aceite de oliva le añado una solución acuosa de sosa cáustica (hidróxido sódico). En la figura se esquematiza esta reacción.

El aceite de oliva, como todos los aceites y en general la mayoría de las grasas, está constituido por unas sustancias llamadas triglicéridos. Un triglicérido es como un "minipuzzle" formado por una unidad de glicerina sobre la que hay enlazados tres ácidos grasos. Los ácidos grasos son como largas cadenas formadas por carbono e hidrógeno que tienen la propiedad de disolver otras grasas, pero no disolverse en agua. Por eso, el aceite no se puede mezclar con el agua.

La sosa cáustica está formada por dos piezas, el sodio y el hidróxido. La sosa cáustica se disuelve muy bien en agua, tanto es así que lo hace produciendo mucho calor. Cuando al aceite le echamos esta sosa cáustica se produce un "intercambio de piezas" entre el aceite y la sosa. El puzzle del aceite se rompe: la glicerina se libera uniéndose al hidróxido y los ácidos grasos constituyentes del aceite se quedan con el sodio. Estos ácidos grasos unidos al sodio son las moléculas de jabón.

Estas moléculas de jabón heredan de los ácidos grasos la propiedad de disolverse y disolver la grasa y de la sosa cáustica heredan la propiedad de disolverse en agua. Esto hace que cuando el jabón se pone en contacto con una suciedad formada por grasa, la parte del jabón constituida por los ácidos grasos "atrapa" la suciedad y la parte sódica la arrastra para disolverla en el agua empleada para lavar. Es decir, las grasas de la suciedad, que en principio no se pueden mezclar con agua, el jabón hace que sí se disuelvan en agua. Esta es la razón por la que el jabón lava.

Ventajas del jabón de aceite de oliva.

La gran ventaja del jabón de aceite de oliva es que es un jabón formado por vitamina F. Por ello es bueno para la piel, y si está bien elaborado -no le sobra sosa y no se le han añadido aditivos perjudiciales- y además se ha hecho en frío y con aceite sin usar, tiene propiedades curativas contra eczemas, irritaciones, pequeñas heridas, etcétera.

Desventajas del jabón de aceite de oliva.

Al igual que el resto de jabones, el agua dura hace que lave mal.

Otro inconveniente del jabón es que no tiene pH neutro y para personas especialmente sensibles puede provocar irritaciones cutáneas (a pesar incluso de ser bueno para la piel).

domingo, 16 de mayo de 2010

¡No más plástico!

Algunes ya lo venían diciendo hace muchos años atrás, ahora está entrando en boga y por fin mucha gente se está concienciando de los perjuicios del uso del plástico.
Aunque no sólo de bolsas vive la mujer ni el hombre, si no que el plástico, como un fantasma que pasa desapercibido, también está presente en envases que usamos a diario y que llena bolsas y bolsas de basura.

Por eso aquí quiero enfatizar el uso de plástico de envases que fácilmente podemos reutilizar.
¿Sabías que existe una isla de basura plástica flotando en el mar, del tamaño de Francia?

http://www.ecologismo.com/2009/07/29/isla-de-basura-en-el-mar/

¡Y es sólo una porción del plástico-basura que usamos! Muchos desechos quedan esparcidos en el campo, en bosques, selvas, mares... afectando a los animales y a la vegetación, tanto como a los suelos, el aire...

¡Reciclad, malditos!

Por mi parte y en lo que respecta a este blog y a los productos que hago, procuro reutilizar envases y envoltorios.

Así que aquí más que en ningún sitio va mi queja a la gente del "gremio jabonero":
¡No más plástico para envolver! ¡Usad la imaginación y el ingenio de esos jabones para un envoltorio/adorno comprometido!

http://www.cedepesca.net/Userfiles/image/oceano%20pacifico_comp.jpg
http://javem.files.wordpress.com/2009/05/basura2.jpg?w=450&h=300

Presentación

Mi nombre es Begoña, tengo 26 años y vivo en Sevilla.
Hace más o menos dos años empecé a investigar acerca de cómo poder usar productos comunes que usamos diariamente, como es el jabón para la ducha, el champú, el lavaplatos, fregasuelos, detergente para la ropa, etc. que sean más sanos para nosotres mismes y para el medio y todo lo que ello implica, que tampoco estuviera relacionado con laboratorios de experimentación en animales y hecho con productos naturales. Si a esto le sumamos que también es una preocupación para mi otros aspectos que no saltan tanto a la vista, como el despilfarro en el uso de envases, la contaminación de los transportes del lugar de las materias primas al lugar de fabricación, y de ahí a la tienda, tenemos que no es tan sencillo llamar a un producto "ecológico".

Algunes habrán oído acerca de los componentes químicos con los que se fabrican: parabenos (derivados del petróleo...en la piel!), colorantes artificiales (tóxicos!), fenoles y feniles, formaldehidos... Ahora es algo que empieza a preocupar y muchxs buscamos productos lo más naturales posibles.
Hay marcas que comercializan productos biodegradables, ecológicos y/o sanos. Muchas pertenecen a compañías capaces de venderle hielo a un esquimal, con campañas de publicidad agresivas, ocultando trucos sucios... Su pasión por volverse ecologistas no viene de una preocupación real en la que se sientan responsables de lo que le hacen al medio. Viene de que se está abriendo un hueco muy llamativo para las empresas en torno a todo lo que es (o más bien, se vende como) ecológico. No sólo son ellos quienes se engañan a la hora de vender algo como lo que no es, si no que también hay un sector de entre los consumidores deseosos de sentirse un poco menos crueles, sintiendo un efecto de lavado de conciencia al escoger un producto que en la etiqueta dice "biodegradable" o "participamos por un mundo mejor"... Mientras seguimos abocados a lo mismo, sólo que en un bonito color verde, en lugar del gris al que estabamos acostumbrados desde que entramos en la era industrial.

Siguiendo con el principio, otra de mis preocupaciones era poder usar productos libres de ingredientes extraídos de animales a quienes privaron de su libertad (a una vida libre y digna).
Muchos productos, sobre todo de cosmética, contienen grasas animales (aceite de visón, manteca de cerdo...), productos de su trabajo (cera de abejas, seda...) o partes de su cuerpo (cartílago, hormonas, esperma de ballena, colorante rojo "chinchilla"...).

Por lo tanto, y en conclusión, esas son mis metas: productos sin ingredientes artificiales, ni animales, extraídos en la medida de lo posible por mí misma (como las infusiones de hierbas, aloe vera...), sanos para la piel y para el medio.

¡Vuelta a los orígenes!