jueves, 30 de septiembre de 2010

Ese fango del suelo: Las arcillas

Ya comenté que las arcillas eran desinfectantes... y ya sabía yo que aparte de cataplasmas y mascarillas para problemillas de piel, se podían tomar (por dentro, o sea, beberlas) para varios otros problemas. Es increible para todo lo que sirven. Echadle un ojo http://www.trucosnaturales.com/las-propiedades-medicinales-de-las-arcillas

Pero lo que no había caído es que también entonces serviría para enjuagues. Como dice en aquella página, la arcilla blanca tiene esa utilidad.

Bueno, sólo era eso!

Jabón Campestre



Lo llamo así porque lleva esencias de menta y de citronella. La citronella ahuyenta los mosquitos, por lo que puede ser una buena idea llevártela de acampada!

De los que hago, este es el único que lleva aceite de semilla de uva (no conocía todas las propiedades que tiene), lo usaré más a partir de ahora. Este aceite, al igual que el aceite de ricino es un gran antioxidante (gran cantidad de ácidos grasos y con vitaminas C y E). Indicado para pieles con acné o celulitis (para eso, además, las esencias que lleva este jabón van de lujo). También las propiedades de esta pastilla la hacen idónea para el afeitado o después del mismo, para esto la arcilla blanca es una aliada, limpiando impurezas y desinfectando. O si quieres algo que te refresque por las mañanas, la menta y la citronella te darán lus buenos días!

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y semilla de uva. Arcilla blanca. Aceites esenciales de menta y citronella.


Os dejo la receta:

- Aceite de oliva 258 gr.
- Aceite de coco 46 gr.
- Aceite de semilla de uva 16 gr.
- Aceite de ricino 10 gr.
- Sal 5 gr.
- Arcilla blanca 12 gr.
- Sosa 43 gr.
- Agua destilada 111 gr.
- Esencias 20 gr.

Esto da para medio kilo.
Para mejorarlo un poco más, podéis poner infusión de menta, o de menta y romero, o menta, tomillo y romero... o lo que queráis en lugar del agua (va explicado en la entrada "briconsejos" cómo poner infusiones en los jabones)

¡Disfrutadlo!

Más pasteles


Hice estos hace unos días, intentando hacerlos un pelín diferentes del primero. Sigo aprovechando trozos de jabón de chocolate y fresa para hacer las virutas, eso no cambia! Intentando también que saliera el "efecto manga pastelera" jajaja. Tienen esencia de canela mmmm jajaja.

Los ingredientes son sencillos, para compensar el ratazo que lleva hacerlo.
Ahí están.

Ingredientes: Aceites de oliva y de coco. Colorantes: mineral rosa, cacao. Aceite esencial de canela.

Jabón de Arcilla Roja con Aguacate y Rosa Mosqueta


La arcilla roja tiene propiedades parecidas a la arcilla verde. Su color rojizo se debe a un mayor contenido de hierro y aluminio, lo que le otorga propiedades astringentes, sin llegar al nivel de la arcilla verde, por lo que es buen exfoliante para pieles normales o secas. No deja de ser indicado para pieles con tendencia acnéica, pues purifica los poros y los desinfecta.
La arcilla roja sobre todo se caracteriza por el efecto movilizador, lo que la hace indicada para problemas circulatorios (varices, celulitis...). Le he puesto aceites esenciales de limón, ciprés y romero, los cuales activan los sistemas circulatorios sanguíneo y linfático. Son también aromas muy refrescantes.
El aceite de rosa mosqueta, como he indicado en otra entrada, participa en la eliminación de las manchas de la piel y de las marcas de heridas, gran regenerador, antiarrugas y antiestrías. El aceite de aguacate es muy nutritivo, regenerante e hidratante, y favorece la penetración de cualquier principio activo.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, aguacate y rosa mosqueta. Arcilla roja y aceites esenciales de ciprés, romero y limón.

Jabón de Onagra y Caléndula


La onagra es conocida por sus muchas propiedades, como la regulación de la menstruación. En este caso, al ser de uso externo, sirve como tratamiento de eccemas, especialmente el eccema atópico. También actúa dismuyendo las espinillas, los granos y las inflamaciones en general. Esto es porque diluye la acumulación de grasas en los poros de la piel. Contiene omega-6 que retiene la humedad de la piel para mantenerla hidratada. El aceite de caléndula por su parte, es desinflamatorio, cicatrizante, de lo mejor para cualquier tipo de quemaduras, influye también en la desaparición de verrugas, promueve la circulación cutánea... Como la onagra, se utiliza para pieles resecas, agrietadas y escamadas.
Le he puesto aceite esencial de cedro como regulador del sebo, por lo que sirve para todo tipo de piel, tanto grasa como seca.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, onagra, almendras y aceite esencial de cedro. Con semillas de amapola y virutas de jabón de chocolate y fresa por encima.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Marchando un viaje!

A quien pueda interesar...
Estaba arreglando esto por puro aburrimiento, pero acabo de caer en que no voy a tener tanto tiempo de ahora en adelante, así que qué mejor que dejarlo bien arreglado por lo que pueda pasar.
Voy a prescindir, casi voluntariamente (jajaja), de internet por un tiempo, como en la época en la que sólo podías conectarte en casa de alguien o en algun ciber, qué tiempos! Me vendrá bien para centrarme en otras cosas que he dejado más apartadas pero que me rondan por la cabeza y creo (no, seguro) me van a ir bastante bien.

¡¡Me voy al Norte!! Sí!! Adiós al Sur! 13 años han sido suficientes, ahora toca otro punto cardinal! Otro acento, otro clima, otras plantas y animales... Adios a la familia por otra temporada (otra vez, hacía falta), a las largas distincias que me tienen harta, al andalú way of life (ahora que casi el flamenco me empezaba a gustar... casi), a un río asquerosamente contaminado (por otro que veremos cómo está), a.... ups sí! a los dichosos olivos!! y su dichoso poleeeennnn. Y ojalá me pudiera despedir de otras cosas pero me temo que eso.... nos lo vamos a encontrar por cualquier rincón. No lo voy a mencionar pero seguro que cada une, en su historia personal, se habrá imaginado lo suyo jajaja. Pensad en ello, posiblemente sea algo a lo que vosotres mismes tengáis aversión.


Así que Adiós y.... Hola!

















Se me olvidaba... Esto también significa un pequeño parón en el jaboneo. Una penaa!! pero me estoy dando el lujo de ponerme a hacer ahora todo lo que tenía en mente: alguna tarta, jabón de onagra, de arcilla roja... y algún otro más que se me ha ido acabando. Así que a la vuelta por diciembre ya estarán más que curados y dispuestos. Y mientras, me he propuesto darle el empujón a las cremas, que la cera ya está gritando "úsame, úsame!" jajaja. Y problema resuelto, quería llevarme el lote de esencias, aceites y demás para allá pero como me vean llegar con 5 maletas, será o las maletas o yo. Así que un paquetito de cera, algún aceite y listos!

Ahora sí, agur!

viernes, 24 de septiembre de 2010

Unos briconsejos a la hora de hacer jabón

Voy a ir haciendo una lista con algunos consejos o detalles tontos pero importantes para que no se pifie por una bobada el experimento. Por ejemplo, estos son los que se me ocurren ahora:

- Antes de empezar, haz un repaso de todo lo que vas a hacer, lo que vas a necesitar, y mantenlo todo cerca, puede que en un mal momento te acuerdes de algo importante. Si vas a necesitar varios ingredientes o herramientas, piensa cuáles y en qué momento vas a utilizarlos, o incluso colócalos por orden según los vayas necesitando.

- Que una o más veces te haya salido bien, no significa que a la próxima puedas hacerlo a la pata coja! No te confies y piensa bien lo que tienes que hacer.

- Sobre la sal: creo que lo mejor a la hora de echarla es habiéndola diluido antes en un poco de agua (menos de medio vaso, aunque depende más que nada de la cantidad de jabón que hagas y por ende de la sal que necesite), si va a ser mucha agua (quizá como más de 20 o 30 mL. asegúrate de descontarla del agua inicial (la que mezclas con la sosa), o sea, si ese agua inicial es de 500 mL y tú vas a diluir la sal en 50 mL, vierte 450 mL de ese agua inicial. Ya disuelta en el agua, la viertes cuando se haya llegado a la saponificación, en el momento de traza, y sigue removiendo para mezclarlo todo bien. Todo esto es para que la sal quede bien disuelta en el jabón y no nos arriesguemos a que no de tiempo de haberle diluido si la echamos tal cual (sobre todo si lo haces removiendo manualmente, que suele quedarse en el fondo. La sal en el jabón sirve para neutralizarlo (que no llegar a pH 7, si no rebajar el pH) y para endurecerlo también. Se suele echar un 1% del peso de los aceites, por ejemplo, si son 1000 gramos de aceite de oliva, serían 10 gramos de sal.

- Aún si has calculado cuántos moldes te hacen falta, cuenta con alguno más por si te sobra, para aprovecharlo.

- Deja enfriar la lejía (el agua con la sosa) unos minutos antes de empezar. ¡No lo hagas del tirón! Suele tardar entre 20 min y media hora.

- Si quieres hacer el jabón con alguna infusión, el truco está en sustituir esa infusión por el agua. Pero OJO! Tiene que estar congelada. La forma de hacerlo es así: sabiendo la cantidad de agua para la cantidad de jabón que quieres hacer, mídela y esa será el agua con que hagas la infusión. Una vez hecha (tápala para que no se evapore y varíe mucho la cantidad de agua), viértela en cubiteras o en cualquier molde que luego sea sencillo de desmoldar (preferible las cubiteras o moldes pequeños). Congélalo. Cuando te dispongas a trabajar, sácalo del congelador y échalo a dónde vayas a hacer el jabón. Mide la sosa y vé echándola despacio sobre el hielo-infusión y removiendo mientras se deshace. Verás como se deshace rápido pues la reacción produce mucho calor. Esa es la idea y la forma de hacerlo, no tiene sentido hacerlo sin haberlo congelado antes porque la sosa quemará la infusión y no quedarán las propiedades, que es lo que queremos. Si tu idea es echar un poco de infusión al final, en la traza, para que coja propiedades o aroma, siento decir que no funciona! O al menos nada comparado con la forma ya explicada. El aroma de las infusiones es muy débil como para aromatizar el jabón.

- Si quieres añadir algún ingrediente más como avena, arcillas, aceites esenciales, cacao en polvo, etc, el momento de hacerlo es en la traza, removiendo después para remezclarlo todo otra vez.

- A veces, a la hora de estar haciendo el jabón, le da por llegar a la traza y endurecerse como una piedra (o casi) de un momento a otro. Eso le puede pasar hasta al más experimentado. Las causas pueden ser (suelen ser) una esencia de origen artificial o una fragancia (mayormente estos) que le hayas echado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Jabones de Aloe Vera



Poniendo Aloe Vera en sustitución del agua, se le aporta al jabón sus muchas propiedades, notando los resultados al momento. Apto para todo tipo de piel: con acné, grasa, seca, eccemas, psoriasis, ... Además, son bastante cremosos, por lo que van muy bien para el afeitado.
Cambiando algunos aceites he hecho 3 tipos:
- Pieles secas o normales: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y rosa mosqueta; Vitamina E. Aceites esenciales de clavo y romero. Con estos ingredientes, más el aloe, es indicado para pieles con problemas como psoriasis, eccemas, quemaduras, estrías y manchas. Gran cicatrizante y desinflamatorio, además de hidratante. Las esencias, como el clavo, le aporta poder calorífico, por lo que es bueno para dolores musculares; el romero lo hace un buen estimulante circulatorio.

Actualizado!: He cambiado algunos ingredientes intentando mejorar la receta. He sustituido el aceite de ricino por el de onagra, el cual es especial para este tipo de pieles .



- Pieles mixtas o normales: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y almendras dulces; Vitamina E. Aceites esenciales de cedro, romero y árbol de té. Esta última esencia, le aporta acción antivírica, antifungica y bactericida, además de cicatrizante. El cedro regula el sebo, por lo que es indicado para pieles mixtas.



- Pieles grasas con acné: Con aceite de oliva, coco, ricino, caléndula y almendras dulces. Vitamina E. Arcilla verde. Aceite esencial de árbol de té y limón. Es incluso más efectivo que el jabón de arcilla verde, pues el aloe le aporta un gran efecto cicatrizante, astringente y da suavidad a la piel.

Actualizado!: He cambiado algunos aceites intentando mejorar la receta, he cambiado la caléndula por un poco de rosa mosqueta, que ayuda a eliminar las marcas, y le he añadido jojoba, para regular bien la grasa de la piel y ayudar a disolver el sebo de los poros.

Jabón de Arcilla Verde


La arcilla verde es la arcilla con más poder adsorvente de la grasa. Por ello es de los mejores jabones para pieles muy grasas y con tendencia acnéica. Es recomendable usarlo de 2 a 3 veces por semana.
La arcilla, además de eliminar el exceso de grasa, limpia los poros y los desinfecta. Además este jabón tiene aceite esencial de árbol de té, uno de los mejores bactericidas, fungicidas, antivírico (frena la propagación de verrugas) y desinfectante.

Ingredientes: Aceites de oliva, ricino y caléndula. Arcilla verde; aceites esenciales de árbol de té y limón.

Jabón de Lavanda


La lavanda es un remedio eficaz para calmar los nervios y en caso de ansiedad, irritabilidad, insomnio, taquicardia y migrañas.
De acción calmante, antiséptica y cicatrizante, en uso tópico se aplica en baños y compresas para tratar dolores reumáticos, infecciones cutáneas, heridas, picaduras de insectos (además de ahuyentarlos), etc. No recomendado para personas con piel sensible.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, soja y rosa mosqueta. Infusión de flores de lavanda y aceite esencial del mismo. Colorante mineral.

Para pieles secas y normales.

Pasteles... de jabón



Ingredientes: Aceites de oliva y de coco.
Colorantes: mineral rosa y cacao. Con aromas de chocolate y vainilla.

Jabón para pieles sensibles


Este jabón está hecho sin ningún tipo de esencia o aroma. Las esencias no están recomendadas para pieles demasiado sensibles (bebés, niñxs, embarazadas, ancianxs, alérgias en la piel). El aceite de almendras es indicado para estos casos. También tiene un sobreengrasado alto, para mantener mejor la hidratación. Por todo esto está pensado para bebés y niños pequeños.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco y almendras dulces, manteca de cacao.

Trocando!


A veces se intercambia de lo mismo, para tener variedad; otras se intercambian cosas distintas, para tener lo que te falta... a esto se le podría llamar trueque de habilidades? Bueno, el caso es que, aún estando en ciudades distintas, nos las hemos arreglado para este trueque: a cambio de algunas piezas de jabón estas son las fotos (las que he ido colgando) que me ha hecho Laura de ellos.

Bálsamo labial (sin cera de abejas)


De los mejores ingredientes para usar en los labios, tenemos el aceite de ricino y la manteca de cacao. La manteca, al ser sólida a temperatura ambiente (necesita sólo un poco más de calor para fundirse), mantiene el bálsamo en estado sólido, aunque con el calor del verano de esta parte del mundo, no lo consigue! Así que le he puesto también un poco de cera de jojoba.
También sirve para aplicar por ejemplo, ahora con el frío, en la nariz cuando se irrita en los resfriados, o en rozaduras y zonas ásperas.

Hay de dos sabores-aromas: de bayas y de avellanas tostadas. Y también, dos colores: rosa purpurina y... sin colorante! con el color natural que le da la manteca.

Los envases son dos: botecito de plástico de 6 grs. (en la fotografía) y lata de 7 grs.


Nota: Reciclar tiene premio, en caso de que puedas entregarme el envase al acabarlo, puedes llevarte otro igual (u otro producto) reduciendo el coste del mismo envase.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Jabón de Café


El café, aplicado externamente, tiene propiedades desintoxicantes de la piel por su poder diurético. También es muy bueno en el tratamiento contra las varices, ya que ayuda a la circulación. Otro efecto que produce es la eliminacion de olores fuertes. Por eso este jabón lleva una infusión de café con café molido que hace los efectos de exfoliante. Por otro lado, lleva aceite de aguacate (nutritivo e hidratante), aceite de rosa mosqueta (excelente regenerador, antioxidante y antiestrías) y manteca de cacao (también muy hidratante y emoliente, así como antioxidante). Es especialmente indicado para pieles secas, dañadas y/o que necesiten activar la circulación.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino, aguacate y rosa mosqueta, manteca de cacao; infusión de café y café molido. Aceites esenciales de limón y romero.

Champú de Romero y Ortiga con Jojoba


La ortiga es muy conocida por revitalizar el cabello: retrasa la caída y combate la caspa y la seborrea. Por su parte, el romero colabora en estas acciones y además es antiparasitario. La jojoba es muy eficaz en los cabellos quebradizos y castigados, ya que los nutre e hidrata; además da brillo y reduce el volumen. La jojoba regula muy bien el sebo, por lo que este champú es bueno para cualquier tipo de cabello.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y jojoba, mantecas de cacao y de karité; infusión de romero y de ortiga; aceite esencial de romero y árbol de té.

Jabón de Amapola



La amapola tiene efectos sedante, antidepresivo y afrodisíaco. Las esencias de este jabón se suman a estos efectos. Por otra parte, los aceites le dan propiedades hidratantes, nutritivas y regenerantes. Para pieles normales o secas.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, aguacate y manteca de karité; infusión y semillas de amapola; aceite esencial de naranja dulce y fragancia de jazmín; colorante mineral rosa.

Jabón de Sal


Es un jabón indicado para pieles grasas, mixtas y normales. La sal se ocupa de absorber el exceso de grasa y de cicatrizar las marcas de acné y otras heridas, al mismo tiempo que el Aloe Vera refuerza estas propiedades de la sal.
En conjunto con las esencias es antiséptico, tónico, activador del torrente sanguíneo y estimulante.

Ingredientes: Aceites de oliva, coco, ricino y semilla de uva; Aloe Vera y Sal. Aceites esenciales de limón y menta. Colorante naranja.